martes, 28 de marzo de 2017


¡Me voy de vacaciones!  ¿Algún cuidado especial?

Con la llegada del buen tiempo es normal que queramos viajar con nuestra mascota fuera de nuestra ciudad, pero hemos de saber que no en todas las partes de España hay la misma población de parásitos externos por lo que hemos de tener precauciones especiales en función de donde vayamos.

Es bastante conocido que en el norte de España uno de los principales problemas está causado por las pulgas, ya que ese clima más húmedo que en la meseta, favorece su ciclo biológico.

No obstante la mayoría de antiparasitarios externos (ya sea en pipetas, collares o pastillas) suelen cubrir sin problema pulgas y garrapatas, así que con estas no suele haber ningún problema siempre que tengamos correctamente desparasitada a nuestra mascota.

Cabe decir que no sucede lo mismo con los ácaros ni los mosquitos.

Por un lado los problemas de ácaros son relativamente infrecuentes a no ser que vayamos a zonas donde haya una gran carga parasitaria ya sea de animales salvajes o de ganado, ya que para su transmisión es necesario el contacto directo con otro animal que este enfermo.

Así que de lo que sí que hemos de tener especial cuidado es con el tema de los mosquitos, ya que para la transmisión de enfermedades por estos vectores no es necesario que nuestro animal tenga ningún contacto directo con un animal enfermo e incluso dentro de nuestra casa puede existir riesgo de contagio…

La mayoría de los propietarios en Madrid estáis bastante concienciados con la leishmaniosis como enfermedad transmitida por mosquitos, y de una manera bastante generalizada se toman medidas para evitar su transmisión.

Pero hay que comentar que existe otra enfermedad transmitida por mosquitos que no siendo común en la zona centro de la península si es muy frecuente en la zona de levante, cuenca del Ebro, sur de España y las islas (tanto Baleares como Canarias)

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Se trata de la filariosis o enfermedad del gusano del corazón.

Esta enfermedad es una parasitosis transmitida por un mosquito diferente al de la leishmaniosis por lo que los repelentes frente a este no nos son útiles en este caso.

                                                    Resultado de imagen de mosquito filariasis

En esta enfermedad el mosquito lo que nos transmite es una larva de un gusano redondo (una lombriz) que migra al torrente circulatorio donde va madurando por distintos estadios larvarios hasta su fase adulta donde lo que se observan son gusanos propiamente dichos (de incluso varios centímetros)  en la arteria pulmonar y corazón.

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Esta enfermedad una vez instaurada tiene tratamiento, pero este dependiendo del estadio larvario en que se encuentre el gusano, es más o menos agresivo existiendo el riesgo de generar émbolos parasitarios que pueden provocar cuadros de trombosis, siendo muchas veces necesaria la extracción quirugica de los mismos.

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Por tanto de manera ideal, una vez más, la prevención es el mejor método para preservar la salud de nuestra mascota.

Existen numerosos productos que nos protegen frente a este problema, ya sea evitando la picadura del mosquito, o matando los estadios larvarios más iniciales donde  no se produce problema tras su muerte.

Así que si vais a viajar con vuestra mascota a alguna de las zonas de riesgo, no dudéis en contactar con nosotros de cuáles son las opciones que más se ajustan a vosotros.

Nuestro teléfono de contacto es el 91.642.6725 o 608.52.12.88.

 

 

jueves, 9 de marzo de 2017


A mi perro le dan ataques!!

Es normal que ante un cuadro convulsivo de nuestra mascota nos demos un gran susto y nos pongamos  nerviosos.  A esto hay que añadir el miedo que se genera a que esto vuelva a pasarle y sobre todo a que le pase estando solo en casa.

Este artículo va encaminado a dar información sobre este problema, indicar los pasos a seguir y tranquilizar a los propietario que tengan una mascota epiléptica.

Lo primero que hay que mencionar es que porque a nuestro animal de una crisis convulsiva NO quiere decir que sea epilético.


                             Resultado de imagen de perro epileptico                

Hay muchas causas que pueden desencadenar un cuadro de este tipo:

  • Muchas veces está asociado a un golpe en la cabeza.
  • Secundario a problemas cardiacos.
  • Secundario a problemas metabólicos.
  • Dolores abdominales sobre todo pero en general, dolor.
  • De origen desconocido.

Esto quiere decir que no siempre que se presente una de estas crisis, quiere decir que en el futuro le vaya a volver a pasar. Muchas veces tiene un solo ataque y nunca más vuelven a padecer ningún otro.

No obstante si nuestro animal empieza a convulsionar hemos de tener en cuenta las siguientes precauciones:

  • Es mejor no intentar moverlo porque las propias convulsiones le pueden lesionar (como mucho intentar almohadillar la zona para evitar que se golpe fuerte). Si podemos intentar controlar los movimientos pero siempre sin forzar la postura de nuestra mascota (haciendo más contención que otra cosa)
  • Estas crisis de manera normal suelen durar unos 3-5 minutos y pueden tener una intensidad variable (desde una ligera incoordinación y ataxia hasta cuadros muy expectaculares)
  • No debemos meterles la mano en la boca para evitar que se muerdan la lengua. Seguramente si se la muerde se la va a morder igualmente y solo vamos a conseguir que nos muerda también a nosotros. Si se la muerda, aunque es muy escandaloso, ciacatriza muy bien y muy rápido.
  • Aunque no nos lo parezca, nuestra mascota pierde la consciencia. Es normal que se orine e incluso se defeque encima.
  • Es muy frecuente (sobre todo en las mascotas que convulsionan con frecuencia) que sepan que les va a dar el ataque antes de que les dé y suelan mostrar un comportamiento extraño (se pone  nerviosos, nos buscan, se esconden…)
  • Una vez finalizado el ataque hay un periodo en el que la mascota está como ida, también es normal y suele durar hasta media hora. Después se recuperan y parece que no les hubiese pasado nada.       
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Una vez que nuestra mascota ha sufrido un ataque y se ha recuperado es recomendable hacerla pruebas para descartar posibles causas del mismo.

Si está perfectamente no es necesario hacérselas urgentemente pero si muy recomendable no posponerlas mucho tiempo.

Además estos pacientes siempre han de tener “de fondo de armario” enemas de diazepam para que en caso de que este cuadro les repita, cortarlo lo antes posible.

                                                         Resultado de imagen de enemas stesolid       

La epilepsia  como enfermedad en sí, es un problema de corteza cerebral y las pruebas más finas para su diagnóstico son el TAC o la resonancia magnética.

                             Resultado de imagen de tac                

Estas pruebas suelen tener un coste elevado y necesitan la anestesia del animal para su realización, por lo que normalmente lo que se hace es intentar descartar todos las otras causas que pueden estar produciendo estas convulsiones hasta que solo nos quede la epilepsia (auqnue esto no quita que a la larga, en pacientes que no respondan al tratamiento o en aquellos que se complique el mismo, no sea necesario realizar alguna de estas a posteriori)

Idealmente y pare empezar es recomendable hacer una analítica general de nuestra mascota lo más completa posible y una pruebas cardiacas (mínimo un electro, pero preferiblemente una ecocardiografía)

Con esto descartaremos posibles problemas metabólicos y de corazón, pero si además nuestro animal suele tener cuadros de vómitos, diarreas, bebe mucho, orina mucho…puede ser necesaria la realización de más pruebas.

Y si llegado el momento concretamos que nuestro paciente tiene epilepsia primaria (porque la sintomatología, rango de edad y especie cuadra y por exclusión descartamos otras posibles patologías) tampoco vamos a iniciar el tratamiento de golpe.

Aunque cada vez hay medicaciones más modernas para el tratamiento de la epilepsia, estas no son 100% inocuas para el organismo de nuestra mascota y lo que sí que sea visto en la mayoría de ellas es que con el tiempo van generando tolerancia (cada vez necesitas dosis más altas del fármaco para controlar los ataques)

Por esto cuanto más tarde empecemos con la medicación, mejor.

Entonces….¿cuándo hemos de tratar a nuestra mascota? Pues cuando se den alguno de estos supuestos:

  • Que las crisis convulsivas cada vez le den con más frecuencia (por lo que hemos de apuntar en un calendario cuando le dan)
  • Que esas crisis sean siempre muy violentas y el animal pueda llegar a autolesionarse.
  • Cuando tienen crisis en racimo ( que le dan varios ataques seguidos o muchos en el mismo día)

Si esto es así, empezaremos a tratar. Aquí hay que mencionar que NO SIEMPRE conseguimos que el animal no vuelva a tener ataques, de hecho normalmente le siguen dando, por lo que el objetivo del tratamiento es alargar el máximo posible el tiempo entre crisis e intentar que estas sean lo más suaves posible.

Se suele considerara que un animal epiléptico está controlado si le da una crisis cada 1.5-2 meses (aunque hay que mencionar que normalmente se consiguen periodos de remisión mayores)

Es también importante destacar, que si finalmente nuestra mascota es epiléptica y necesita tratamiento, lo más normal es que lo necesite durante TODA SU VIDA y que además sea necesario realizar controles periódicos de tanto de los niveles en sangre de la medicación (por la tolerancia mencionada antes) así como de la funcionalidad de sus órganos para ver que no están apareciendo problemas derivados de la medicación.

A día de hoy, la epilepsia en veterinaria, aunque se puede complicar, es una enfermedad que se puede tratar y controlar fácilmente siempre que exista un compromiso por parte de propietario, así que no hay que agobiarse!!!

No obstante  para cualquier duda sobre vuestra mascota, no dudéis en contactar con nosotros en el 91.642.6725  o en el 608.52.12.88.

 

 

martes, 21 de febrero de 2017


¿No hace falta asear al gato?

No son pocas las personas que creen equivocadamente que los gatos no se bañan, ni se cepillan porque lo hacen ellos solos. Cierto es que para ellos el acicalado es una tarea importante a la que llegan a dedicar el 30% del tiempo que pasan despiertos (entre 2 y 4 horas diarias). Que comparativamente es el mismo tiempo que destinan los felinos en libertad a cazar o jugar.

Pero no todos los gatos son igual de limpios, también hay ejemplares a los que les cuesta llevar a cabo esta tarea y que le dedican mucho menos tiempo del habitual, llegando incluso a eliminarla de sus hábitos.  Y es en estos casos sobre todo en los que el ser humano tiene que contribuir ejerciendo de propietario responsable y encargarse personalmente del acicalado de su compañero.
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El cepillado frecuente permite la eliminación del pelo muerto, pelusas restos de tierra etc.… que puedan quedar atrapados entre el pelo del gato. Además de este modo evitaremos que esta suciedad sea ingerida por nuestro compañero cuando ellos se acicalan. Lo que nos llevara a conseguir que no se formen bolas de pelo y suciedad en el estómago.

Esta acción es particularmente importante en individuos de pelo largo como los gatos persas, en los que el pelo puede llegar a adquirir una longitud de hasta 20 cm ya que no solo supone un peligro su ingestión, dada su largura. Si no que frecuentemente nos encontramos con animales a los que se les forman nudos muy compactos. Con frecuencia estos nudos se forman pegados a la piel. Impidiendo que esta transpire correctamente. Lo que nos puede llevar a la formación de eccemas e incluso calvas. Y dependiendo de su localización pueden complicar los movimientos normales de nuestra mascota (un nudo en la zona axilar puede provocar que nuestro gato no camine con normalidad).

Por norma general un gato de pelo corto se puede cepillar 1 vez en semana, aumentando la frecuencia a 2 o 3 veces semanales cuando cambian las estaciones y notamos que suelta más pelo. Para ello emplearemos un cepillo con las púas muy cortas y juntas o en su defecto una manopla de caucho. Los ejemplares de pelo largo necesitaran un cepillado diario. Y en este caso lo más conveniente será utilizar una carda. Que nos facilitara la retirada del pelo muerto y permitirá el desenredo de los nudos. En este caso lo más conveniente es levantar el manto a contrapelo y cepillar de la raíz hacia la punta. Siempre en la medida que nos sea posible y que el gato nos lo permita.
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Es cierto que los gatos limpios no necesitan baños muy frecuentes, permitiéndonos espaciarlos en el tiempo. Con ellos resulta más difícil establecer una pauta como la que tenemos con los perros porque dependerá de la situación única de cada individuo. Pero como regla general los gatos se pueden bañar mensualmente con agua y jabón. Con ellos deberemos tener cuidado de evitar que le entre agua en los oídos para no producirles una otitis. Y sobre todo en los meses más fríos nos cercioraremos de secar a conciencia su frondoso pelaje.

Pero como hacerlo. Está claro que un gato no es un perro y que el manejo puede ser más complicado. Por ello lo más adecuado será educar a nuestro gatito al agua desde un principio. Podemos introducirlos en un barreño con una cantidad de agua como de un dedo y dedicarnos a jugar con ellos sobre todo en los meses de verano. Seguro que nuestro compañero agradece este refrigerio y nuestros cuidados. Esta acción podemos llevarla a cabo a partir de los 2 meses de edad, haciéndolo a diario y  subiendo poco a poco la cantidad de agua utilizada, pronto nos daremos cuenta que para nuestro gatito aprecia esos momentos en el baño.

La piel del gato esta mucho más inervada que la del perro, lo que les dota de una mayor sensibilidad, por lo que tendremos que estar más pendientes de la temperatura del agua. Con ellos la temperatura más correcta oscila entre los 37-39ºC.

Así mismo nos cercioraremos de utilizar un champú específico para nuestro gato, a pesar de que lo utilicemos poco. A mucha gente le preocupa bañar a su gato con mucha frecuencia por miedo a romper la capa lipídica que recubre su manto. Pero cuando lo hacen utilizan el champú que tienen en casa, sin darse cuenta que esos champús tienen un PH distinto, nuestra piel tiene un pH acido de 5.5 el de nuestros compañeros suele estar entorno al 7 o 7.5 siendo este un pH alcalino.  Y por lo tanto nuestros productos son agresivos para su piel y es ahí cuando eliminamos dicha barrera. El champús específico para gatos además de tener un pH específico para ellos suele ser menos detergente y espumante lo que les permite conservar parte de esa capa de grasa y ser retirados con mayor facilidad y un menor tiempo de aclarado.

En el caso de los gatos los champús en seco están desaconsejados puesto que crean una capa alrededor del pelo que adhiere las impurezas a este. Y no solo carecen de poder limpiador si no que pueden resultar contraproducentes al ser ingeridos por el gato en los momentos de acicalamiento.

Son muchas las personas que creen equivocadamente que los gatos no se bañan, porque no les gusta el agua o que si los bañamos pueden coger enfermedades como el moquillo, pueden volverse alérgicos, o me han llegado a decir que si bañas a un gato este se puede morir. Nada de esto es cierto.  Si bien es verdad que no a todos ellos les gusta bañarse, hecho que suele ser el resultado de no haber enseñado a nuestro gato a disfrutar desde pequeño.
 
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